En general el mercado es más listo que el mas espabilado de sus participantes individuales (ROBERT L. BARTLEY).

Creo que todos somos conscientes que ante la maraña de noticias, Decretos, Reales Decretos, leyes etc, surgen toda una serie de dudas al respecto, ¿pago mi hipoteca o no?, ¿le pago a mi casero o no?, ¿el colegio del niño/a y las actividades?, ¿y que pasa con el gimnasio, las clases de ingles,etc?. No es fácil la solución a tomar, que no les calienten la cabeza y cuidado, mucho cuidado con los medios de comunicación, que a veces se oyen opiniones en la televisión que deben cogerla como opiniones, nada mas, y se debe leer la letra pequeña. De todas formas mi consejo fundamental es que ante una casuística tan abundante negocien su situación personalmente con la otra parte afectada y no pierdan de vista que detrás de esa persona también existe otra familia, por lo tanto el grado de consenso entre ambas seguro que llegará y todos quedarán satisfechos, no obstante dentro de unas horas veremos plasmadas en el Boletín más medidas, puesto que el descontrol y la improvisación dependiendo del viento de donde venga de nuestros Gobernantes es palpable por todo ser humano.

No obstante que sepan que en cuanto a los parámetros legales no es fácil desvincularse de un contrato debidamente firmado y aceptado, pues existe un principio jurídico llamado «pacta sunt servanda» que significa lo pactado obliga, por eso vds. oyen hablar de «moratorias» nunca de «perdón, condonación etc»pero por otro lado si que existen modos de romper ese pacto, claúsulas abusivas que se han firmado, otras nulas directamente etc., pero repito como la casuística es innumerable, adopten las debidas precauciones, y no se tomen la justicia por su mano directamente sin asesoramiento alguno.

Los casos graves y que puedan afectar sobre manera, son precisamente los que deben extremar las precauciones, y en todo caso sepan que efectivamente a pesar de lo dicho anteriormente existe solución y es que el Tribunal Supremo, y no la ley donde no lo encontrarán, tiene establecida una doctrina denominada «rebus sic stantibus», que en definitiva viene a determinar que un contrato firmado en unas determinadas circunstancias, si estas han variado (como puede ser claramente las presentes), de tal manera que se han producido unos cambios sustanciales, puede dar lugar a la modificación de dicho contrato. La casuística como he mencionado anteriormente es enorme, pero cada uno que piense en la suya, y cuidado, no a toda modificación de circunstancias es aplicable esta posibilidad, por eso les indico la negociación hasta el extremo, y el posterior estudio si no es posible.

1 comentario
  1. Vicente Melchor Gonzalez Dice:

    Yo estoy de acuerdo, es mejor llegar a un acuerdo. Y muy importante hay personas por medio empresas con empleados y debemos en este momento también pensar que ellos lo están pasando mal. Es la hora de ayudarnos entre todos. D todas formas si dudamos como actuar yo aconsejo consultar con un profesional, para no cometer un error.

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